| Las acacias de Can Zam . Fermín Chueco |
| escrit per: Fermín Chueco | |
| dimarts, 24 juny de 2008 | |
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El mágico espectáculo de alegría de la verbena de Can Zam, convocada por la Plataforma, en las personas que hemos asistido a ella es casi imposible de narrar. Nadie se explicaba como nuestros gobernantes locales, pueden permitirse el lujo de tener aislado y cerrado a los vecinos y vecinas de Santa Coloma, uno de los parques públicos más acogedores de toda la metrópoli. Algunos vecinos razonaban el porqué a nuestro consistorio le interesa que Can Zam, o el espacio del Miguel Hernández, continúen deteriorándose para poder justificar ante los más incautos expresiones como: “Veis como no vale la pena tener zonas verdes, la gente es una incivilizada, hala a construir rascacielos”.
Los organizadores sufrieron un auténtico calvario para obtener los permisos municipales para la celebración de la verbena: entre algunas condiciones inasumibles -se les exigía a las entidades colomenses lo mismo que al macro-festival de Justo Molinero- se les llegó a solicitar una póliza de seguros de 3.000.000 M –si de tres Millones de euros- y un depósito de 5.000 euros. Pero tras superar todas las trabas y problemas, se ha podido hacer la verbena.
La verbena popular, el éxito de participación, el ambiente lúdico y festivo que se vivieron esta noche tan especial han logrado que las personas que han trabajado y organizado esta fiesta, puedan proclamar, de una forma satisfactoria y eufórica, que valió la pena el esfuerzo y, asimismo, que el año próximo deberá repetirse la fiesta en Can Zam porque el éxito estará asegurado.
Can Zam debe abrirse ya a la ciudadanía colomense, es un delito ecológico escamotear el disfrute del único pulmón verde a los habitantes de la ciudad. No se entiende la actitud de nuestro Alcalde de esconder, de ningunear la existencia de nuestro parque a no ser que, como insinúan los vecinos, tenga intenciones especulativas de plantar cemento en vez de árboles en su llano.
Santa Coloma, sus vecinos y sus vecinas, debemos promover y apoyar una campaña seria y potente con el objetivo de abrir Can Zam al pueblo. Y cuanto antes mejor. No más demoras con la excusa de las obras del Metro. Ante la presión de los clubs deportivos Singuerlin y Calaf-Arrabal, el alcalde se ha visto obligado a finalizar unas obras eternas. Sigamos su ejemplo y solicitemos que Can Zam se abra para la Festa Major d’Estiu, en setiembre. |